Si estás leyendo esto, probablemente seas de los nuestros: de los que disfrutan de una buena tarde al aire libre, de una barbacoa con la familia o de un café tranquilo viendo el atardecer en el jardín.
Hace poco estuvimos trabajando con unos vecinos aquí al lado, en Parque Coímbra, y nos pidieron algo que seguro que a ti también te ha rondado la cabeza. Querían transformar su jardín con una pérgola de madera, pero no una cualquiera. Buscaban un espacio que fuera útil los 365 días del año, que aguantara el sol del verano y los chaparrones de invierno, y que además quedara espectacular.
Te diré que el proyecto ha quedado de revista. Déjame que te cuente cómo lo diseñamos, porque si estás pensando en poner una pérgola en Parque Coímbra, estas tres ideas te van a abrir los ojos.
Un único espacio, tres soluciones inteligentes

Cuando planteamos una pérgola de madera, el mayor error es hacer un «techo» liso y olvidarse de las necesidades reales del día a día. En esta obra de Parque Coímbra dividimos la estructura en tres zonas perfectamente integradas. El resultado visual es una pasada, pero su funcionalidad lo es aún más:
- Zona 1: La estructura limpia para toldos palilleros. Dejamos la esencia de la madera vista, preparada al milímetro para instalar esos toldos que se pliegan y despliegan. Así, el cliente decide cuánta luz quiere en cada momento del día.
- Zona 2: El «refugio» de tégola asfáltica junto a la fachada. Esta es la clave de la durabilidad. Diseñamos una franja cubierta con tégola pegada a la pared de la vivienda. ¿Por qué? Porque cuando recoges los toldos, quedan completamente protegidos debajo de este minitecho, a salvo de la lluvia, el granizo y el desgaste del sol. Tus toldos durarán el doble, garantizado.
- Zona 3: La zona de sombra fija en celosía. Para un rincón del porche queríamos una sombra cenital constante pero ligera, que dejara correr el aire. Lo solucionamos creando una celosía artesanal con tablas del mismo tono y acabado que la estructura principal. La calidez que aporta esa luz filtrada es difícil de explicar con palabras; hay que vivirla con un buen libro en la mano.
El consejo del experto: En zonas como la nuestra, el clima puede ser muy cambiante. Combinar zonas cubiertas fijas con zonas textiles móviles es el secreto para exprimir el jardín tanto en agosto como en pleno noviembre.
Más que madera: un espacio para crear recuerdos

Al final, cuando decides instalar una pérgola de madera, no estás comprando postes y travesaños. Estás comprando el escenario donde vas a celebrar los cumpleaños de tus hijos, las cenas con amigos que se alargan hasta la madrugada o esos domingos de relax en los que el tiempo parece detenerse.
La madera tiene alma. Huele a hogar, es acogedora y transforma un patio frío en el rincón favorito de tu casa. Ver la satisfacción de estos clientes de Parque Coímbra al ver terminada su estructura es, sin duda, la mejor parte de mi trabajo.
¿Hablamos de tu próximo rincón favorito?

Si a ti también se te ha encendido la chispa y te imaginas disfrutando de una estructura así en tu propio hogar, no lo dejes para el año que viene. El verano pasa volando y los días de sol se disfrutan mucho más bajo el amparo de una buena madera bien trabajada.
Pásate por nuestra sección de contacto o escríbenos un mensaje contándonos qué tienes en mente. Estaré encantado de echarle un ojo a tu espacio, darte mi visión profesional tras 25 años en esto y prepararte un diseño a medida sin ningún tipo de compromiso. ¡Vamos a darle vida a ese jardín!
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