Guía de compra de una caseta de jardín

¡El problema siempre es el mismo, necesitamos más espacio! Y una caseta de jardín es una solución ideal que tiene un montón de ventajas.
Pero antes de meternos en características y tecnicismos, tenemos que tener clara la finalidad para la que se va a usar. Es el primer paso para no equivocarnos al elegir tipo y materiales.
Usos principales de las casetas de jardín.
Entre los usos a los que se puede destinar una caseta de jardín, podemos distinguir cuatro categorías principales:
– Almacenamiento y organización
– Espacios de trabajo y ocio.
Almacenamiento y organización

En una casa, especialmente en una casa con jardín, se necesita una multitud de herramientas para tener siempre en perfecto estado los espacios de exterior.
Tenemos herramientas de jardinería y maquinaria; en algún sitio hay que guardar el cortacésped, la desbrozadora, las mangueras, los abonos, las macetas, etc., etc., etc.
Que estén bien resguardados de la intemperie, por supuesto. Y ya de paso que no molesten en el uso habitual de los espacios abiertos.
Y no solo guardamos herramientas en casa; cualquier deporte que se practica precisa de material, desde una simple pelota a las bicicletas con todos sus accesorios, esquíes, equipos de camping, de pesca o tablas de surf.
Para guardar todo el material deportivo y de ocio, también son geniales las casetas de jardín. Mantiene la casa libre de trastos difíciles de limpiar.
Otra cosa que no falta en ningún jardín son los muebles de exterior. Cojines para las sillas, sombrillas, tumbonas o mesitas de mimbre. La mayoría de ellos, muebles de temporada que sueles usar cuando acompaña el clima, primavera, verano, y que quedan sin uso el resto del año.

Tener una caseta de jardín para guardar todos estos muebles de jardín es la manera perfecta de mantenerlos cuidados y evitar que estén por en medio en las épocas que no se usan.
Y, por supuesto, están todas las “otras cosas”, ya sabes, esa infinidad de objetos que vamos acumulando con el tiempo y que por algún motivo no somos capaces de tirar.
Artículos de temporada como la decoración navideña, herramientas de bricolaje, cajas llenas de documentos o libros y música que hace años que no se usan, pero como nunca se sabe, por ahora mejor guardarlos.
Todas estas cosas se sienten como en su hábitat natural en una preciosa caseta de jardín, donde no estorban y el polvo que puedan coger no va más allá de sus paredes.
Materiales y características

Para una caseta de jardín que se va a usar de almacén, nos vamos a poder agarrar al mínimo común denominador. Con la única excepción de la humedad.
Hablamos de paredes simples, sin aislamiento. Podemos recurrir a la madera natural, como las casetas de madera que venden prefabricadas. Que suelen montar paredes de abeto de 28 mm.
Para el caso del almacenamiento, yo no recomendaría las casetas de chapa, a menos que lo que se vaya a guardar en su interior se pueda mojar.
Y es que tienen un mal endémico, la condensación. La chapa suele estar a diferente temperatura del aire; la humedad del ambiente se condensa al contacto con ella. Resultado: llueve dentro de la caseta.
Si las cosas que guardamos dentro son delicadas, como herramientas o papel, libros o documentos, podemos estar casi seguros de que se van a mojar.
Este problema desaparece con la madera. El agua de ambiente no se condensa en contacto con ella. Y si estás pensando en el panel sándwich metálico, estás en buen camino, pero no en el techo.
Tenemos el mismo problema que con la chapa. La lámina metálica del interior del panel también condensa el agua.

Aunque esta opción del panel sándwich es genial para las paredes de las casetas de jardín. Nos proporciona rigidez, aislamiento térmico y se puede mezclar perfectamente con las estructuras de madera.
Es decir, casetas fabricadas a medida con estructuras de madera y cerramientos de panel sandwich, o viceversa, estructuras metálicas con cerramientos de panel sandwich y forradas de madera.
Solo recuerda, en el techo, es todo un problema la chapa.
Todo cambia si lo que vamos a guardar en la caseta sí se puede mojar, al menos humedecer, por ejemplo, sacos de mantillo, mangueras o herramientas manuales poco delicadas como la pala o la azada.
¿Y qué hacemos con los techos? La respuesta fácil es: capas. Si nos decantamos por la madera, vamos a encontrar, al menos, una capa de tablas, una lámina impermeabilizante y la teja, ya sea cerámica o asfáltica.
Según necesitemos librarnos del calor, vamos a tener que pensar también en una capa aislante, como las planchas de poliestireno extruido de alta densidad. Van a evitar perfectamente que el calor abrasador del verano eleve demasiado la temperatura en el interior de la caseta, poniendo en peligro las cosas que guardamos en su interior.

Si eres aficionado al bricolaje y estas cosas incluyen pinturas, siliconas, pastas o productos químicos, como aceites para los vehículos, gasolina para la herramienta de jardín o productos de limpieza, vas a tener que pensar seriamente en aislar térmicamente, al menos el techo.
Suelos bien aislados pero con poca decoración; una buena solera de hormigón cumple perfectamente el cometido. Esta parte es muy delicada. La humedad “escala” por el suelo, y del suelo a la pared y a todo lo que haya dentro.
Y humedad significa moho. Algo que no queremos en un buen almacén.
La mayoría de las casetas prefabricadas del mercado fallan en este punto, incluyendo suelos de madera o simplemente evitando el problema al no incluir ningún tipo de suelo.
Es el problema que más a menudo encontramos en la gente que nos llama para hacer mantenimientos de casetas. Pero tengo que decirte que no tiene una solución fácil. Los parches no funcionan.

Si quieres no tener ningún problema con la humedad que viene del suelo, el método infalible es: una lámina plástica y una buena solera de hormigón impermeabilizado, bien calculada y, por supuesto, con su hierro reglamentario. Y fin de los problemas de por vida.
El resto de inventos, como suelos sobre rastreles, suelos de madera, baldosas plásticas sobre el terreno. No son más que dolores de cabeza.
No van a parar la humedad. Y como hemos dicho, si lo que está en el interior de la caseta se puede mojar, genial, si no, mal asunto. Y además, si la caseta es de madera y está subiendo la humedad del suelo a las paredes o la estructura, va a durar poco, la caseta, digo.
Y esto es dinero tirado a la basura. Especialmente con las estructuras de madera, o en este caso con toda la caseta de madera.
Siempre va a merecer la pena invertir un poco más en una buena cimentación, en este caso con la losa de hormigón, y brindarle una larga y saludable vida a nuestra caseta de jardín bien aislada del húmedo suelo. Pero como digo, es solo un consejo.
Espacios de trabajo y ocio

Ahora vamos a cambiar por completo de tercio, cuando el uso de la caseta va a incluirnos a nosotros dentro por largos espacios de tiempo.
Otro de los usos más comunes de las casetas de jardín es con el trabajo y producción. Como una oficina en casa, un taller de bricolaje y artesanía o un estudio de arte y música.
Y, sí, es mágico el efecto que tiene poder tener este pequeño rincón aislado de la casa para concentrarse o relajarse.
Una caseta de jardín como estudio reduce las distracciones y crea un entorno profesional; además, nos aísla acústicamente, en las dos direcciones, de la vida de casa a nuestro rincón de trabajo, o al revés, si ese trabajo o artesanía implica cosas ruidosas como herramientas eléctricas o instrumentos musicales.
Y aquí sí que vamos a ser directos y decididos en los materiales a elegir. Necesitamos que cumpla con las siguientes características: cálido, aislado térmica y acústicamente, acogedor.
El mejor material que cumple con los tres factores es la madera, sin duda, y sin competencia alguna. Pero bien hecho, ya no vamos a poder conformarnos con las paredes y techos simples, demasiado fríos en inviernos y calientes en veranos.

No olvidemos que el fin de crear este espacio apartado de la casa es poder enfocarnos mejor en la tarea que tenemos entre manos, para aumentar el rendimiento.
Y para esto no queremos ni frío ni calor más de la cuenta. Así es que paredes y techo bien aislados. Un sándwich de tabla de abeto, placa de poliestireno de alta densidad y tabla de abeto funciona de maravilla y nos da un ambiente acogedor tanto por fuera como por dentro.
Si queremos aumentar la resistencia de la estructura, podemos usar el panel sándwich metálico forrado a las dos caras de madera, o incluso decantarnos por el pladur en la parte interior, aunque esta opción le quita la magia que solo la madera puede aportar.
En el techo seguimos con las mismas opciones: capas, tabla aislante, tablero, lámina impermeabilizante y la teja.
Es importante no olvidar la condensación en caso de usar elementos metálicos en la cubierta. En construcción, la solución al problema de la condensación se llama “barrera de vapor”.
La más simple sería una lámina plástica por el interior de la cubierta que evite que la humedad ambiente entre en contacto con la placa metálica.

En las casas se suele usar una manta de lana de roca, pero esta solución no es nada práctica para una caseta de jardín donde no suele haber una cámara de aire entre el forjado superior y el tablero de la cubierta.
Aun así, como hemos dicho, la mejor solución en este caso va a ser la madera.
Y para el suelo, no me puedo mover de la correcta losa de hormigón. Más aún si vamos a usar el espacio para pasar largos ratos en su interior.
Eso sí, ahora sí que podemos darle un toque más fino solándolo con una baldosa cerámica o con una tarima flotante. Ideal para conseguir un espacio cómodo y acogedor. La decisión queda en la tarea a la que se vaya a destinar.
Para bricolaje o tareas agresivas, un gres porcelánico, sin duda, o incluso un terrazo.
Para oficina, una tarima flotante laminada, resistente, por supuesto, mínimo AC5.
Y para un punto extra de confort, como una sala de yoga, o en caso de que nos guste estar descalzos, un suelo de tarima natural es la elección más acertada.
Construcción

Vamos a hablar un poco de los pros y contras de las casetas prefabricadas, específicamente de las casetas de madera.
Y es que comprar una caseta en kit y montarla no suele ser un proceso tan sencillo como montar un mueble de Ikea. Y con esto no quiero desanimarte, pero sí me gustaría compartir contigo nuestra experiencia.
Las casetas en kit suelen incluir todos los elementos necesarios para armar la caseta, esto es paredes, techo, puertas, ventanas, herrajes y el material de la cubierta.
Pero estamos hablando de madera, y la madera es un material especial que necesita cuidados especiales.
Además de ser un material que está vivo, lo que dificulta poder construir piezas perfectas. Es rara la caseta en la que todo encaja sin tener que hacer pequeños ajustes, como lijar ciertas zonas, cortar tablas más largas de cuenta o cajear uniones que no llegan a encajar.

Otro problema recurrente son tablas que vienen deformadas, por la propia naturaleza de la madera, o nudos que contiene, y que hay que forzar para poder instalar.
Esta tarea tampoco suele ser excesivamente complicada con las herramientas y los conocimientos adecuados, pero puede dar algún que otro dolor de cabeza.
Y volviendo a los tratamientos, las casetas de madera hay que tratarlas, al menos si queremos que duren. Ya sea barnizándolas, pintándolas o con lasures. Pero este paso es crucial y necesario.
Si vamos a emprender la empresa de montar nuestra caseta de madera, tenemos que tener este punto claro y previsto.
Mantenimiento

¿Y si ya tenemos una? Pues por supuesto necesita un correcto mantenimiento. Reajuste de la estructura, sustitución de piezas, sellado de juntas y, fundamental, capa protectora al menos una vez al año.
Y en caso de haber problemas, especialmente por la humedad, cuanto antes se solucionen, menos lejos llegará.
Que, como ya sabemos, la madera y la humedad son enemigos naturales y muy rápido una pequeña gotera o una ventana mal sellada se convierte en toda una pared podrida o incluso una caseta que hay que sustituir entera. Mejor no darle tiempo a extenderse.
Si tienes algún problema de humedad en tu caseta de jardín, te recomiendo encarecidamente que le pongas solución lo antes posible; es la manera de ahorrarse dinero.
Nosotros

Para terminar, quiero que sepas que, como especialistas en construcción y mantenimiento de estructuras de madera, te ofrecemos nuestros servicios adaptados a tu situación.
Hacemos casetas a medida, totalmente personalizadas, en madera y panel sándwich.
Pero también estamos para quitarte los dolores de cabeza de montar una que hayas comprado prefabricada o que prefieras comprar por tu cuenta. Te garantizas que se le van a aplicar los mejores tratamientos, y que se va a instalar por profesionales. Fácil y rápido.
Y así en todas las fases, si solo buscas alguien que te prepare la base para tu nueva caseta de madera, estamos a tu disposición para construir la losa de hormigón, por supuesto, también solarla si así lo deseas.
También hacemos todo el mantenimiento, desde el suelo al techo, mantenimiento anual de conservación, lo que es el barnizado.
Cambios de tejas asfálticas en mal estado. Cambio de piezas podridas. Solados interiores en baldosa cerámica, suelos laminados y maderas naturales.
Y todas las instalaciones, como poner unos puntos de luz, un aseo, agua o aire acondicionado.
Además, también hacemos reformas integrales de casetas, tanto prefabricadas como a medida, por si ya tienes una y quieres mejorarla.
No dudes en consultarnos sea cual sea tu caso…
Llamanos!! o mandanos un whatsapp
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